
El ecosistema emprendedor español ha trazado un mapa de expansión internacional que desafía la lógica europea. Según el informe 'Spain Global Startup Hub 2026' , elaborado por ICEX España Exportación e Inversiones y publicado el pasado 15 de julio de 2026, 87 de las 100 startups españolas de mayor valoración tienen una presencia relevante en México. Argentina, Estados Unidos, Brasil y Reino Unido completan los principales destinos de esta expansión.
El dato es especialmente relevante porque evidencia que el primer mercado exterior de las startups tecnológicas españolas no es un país europeo, como Francia, Alemania o Reino Unido, sino México. El informe sitúa a Argentina como el segundo destino prioritario, seguido de Estados Unidos, Brasil y Reino Unido. Portugal, Italia y Francia también aparecen en el mapa, aunque muy por detrás de los mercados latinoamericanos.
América Latina: la puerta de crecimiento natural para las startups españolas
El informe de ICEX, que analiza el papel de España como puente entre Europa y América Latina para el ecosistema emprendedor, identifica varias razones que explican esta orientación preferente hacia el otro lado del Atlántico. El idioma es el factor más evidente, pero no el único. La cercanía cultural y las relaciones empresariales construidas durante décadas reducen significativamente las barreras a la hora de vender, negociar o adaptar un producto en estos mercados.
América Latina ofrece, además, un espacio de crecimiento difícil de encontrar en mercados europeos más maduros. En algunos sectores, la digitalización avanza rápido y todavía existen necesidades poco atendidas. Para muchas compañías españolas, eso permite probar modelos, ajustar productos y ganar escala en menos tiempo. Esta capacidad de experimentación y crecimiento rápido convierte a la región en un laboratorio natural para las startups que buscan validar su propuesta de valor antes de dar el salto a mercados más competitivos.
El ecosistema español tiene así una orientación peculiar. Europa sigue siendo clave para captar capital, acceder a conocimiento y operar dentro de un marco regulatorio común, pero América Latina aparece como una vía natural de expansión comercial. Esta doble estrategia —capital en Europa, mercado en Latinoamérica— se ha convertido en el modelo de éxito para muchas de las startups más valiosas del país.
Los grandes jugadores corporativos como facilitadores
El informe de ICEX también destaca el papel de las grandes corporaciones españolas con presencia histórica en América Latina como facilitadoras de la expansión de las startups. Telefónica, Santander, BBVA, Iberdrola o Repsol llevan décadas operando en la región. Para una startup que llega desde Colombia, Argentina o Chile, estas empresas pueden facilitar un primer contrato, una alianza comercial o una entrada en otro mercado.
La relación funciona también en sentido inverso. Una compañía española puede apoyarse en las filiales latinoamericanas de esas mismas corporaciones para desplegar su solución en varios países sin empezar desde cero en cada uno. Esa red, construida a lo largo de décadas de inversión y presencia empresarial, ofrece una ventaja difícil de copiar por otros ecosistemas europeos. No garantiza ventas, pero sí crea más oportunidades para que las conexiones empresariales terminen convirtiéndose en negocio.
España como puente entre Europa y América Latina
La expresión "España como puente entre Europa y América Latina" está bastante gastada, pero el informe de ICEX le da una base empresarial reconocible. Startups latinoamericanas como Rappi, Ualá o NotCo han utilizado España como primer paso para entrar en Europa. Desde aquí acceden al mercado de la Unión Europea y encuentran compañías españolas que conocen bien sus países de origen.
España no solo exporta startups a Latinoamérica, sino que también importa talento y empresas de la región. Este flujo bidireccional consolida un ecosistema transatlántico que beneficia a ambas partes y que tiene en el idioma y la cultura compartida su principal ventaja competitiva.
El capital también se mueve en ambas direcciones
La internacionalización también se nota en la actividad de los fondos de inversión. En 2025, los inversores españoles de capital riesgo participaron en operaciones en Reino Unido (46,7 millones de euros), Estados Unidos (44,7 millones), Francia (37,6 millones) e Israel (34,2 millones). Son cantidades modestas frente a los grandes mercados internacionales, pero muestran que los fondos españoles empiezan a buscar oportunidades fuera y a compartir operaciones con inversores de otros países.
La entrada de capital extranjero en España tiene bastante más peso. Los fondos estadounidenses participaron en 41 operaciones por un importe de 281,4 millones de euros. Reino Unido aportó 159,3 millones; Francia, 155 millones; y Suecia, 102,7 millones. Más allá de las cifras, este movimiento amplía las conexiones del ecosistema. Un fondo extranjero puede aportar experiencia en rondas avanzadas, contactos con otros inversores y acceso a mercados donde ya tiene presencia. Cuando un fondo español invierte fuera, incorpora referencias que después aplica en sus empresas participadas.
Una oportunidad para la formación especializada
La expansión internacional de las startups españolas hacia Latinoamérica y el papel de España como puente entre Europa y la región abren un amplio abanico de oportunidades profesionales para quienes estén interesados en el ámbito del emprendimiento, la internacionalización y los negocios tecnológicos.
Los perfiles más demandados en este contexto incluyen gestores de expansión internacional, directores de desarrollo de negocio para Latinoamérica, expertos en regulación y cumplimiento normativo en mercados emergentes, especialistas en adaptación de producto a mercados locales y profesionales con conocimiento del ecosistema emprendedor de ambos lados del Atlántico.
La formación en áreas como internacionalización de empresas tecnológicas, estrategia de entrada en mercados emergentes, gestión de equipos multiculturales, financiación internacional y regulación en América Latina se convierte en un activo estratégico para quienes quieran posicionarse en un ecosistema cada vez más global y conectado.
