El informe 'Desajuste de Talento 2026' de ManpowerGroup revela que ocho de cada diez compañías del sector tienen dificultades para encontrar profesionales, una cifra que sitúa a España cinco puntos por encima de la media mundial

El mercado laboral tecnológico en España atraviesa una de sus mayores crisis de talento de la última década. Según el informe 'Desajuste de Talento 2026' elaborado por la consultora ManpowerGroup, el 78% de las empresas del sector tecnológico en España reconoce tener dificultades para cubrir sus vacantes debido a la escasez de profesionales cualificados. Esta cifra sitúa a España en una posición comprometida dentro del panorama europeo y mundial, superando ampliamente la media del continente y del resto del mundo.
El dato, que ha sido publicado por medios especializados como MuyComputerPro, Business Insider España y Equipos y Talento durante este mes, pone de manifiesto una realidad que lleva años gestándose: la brecha entre la oferta y la demanda de talento tecnológico no solo no se cierra, sino que se agranda a medida que la transformación digital acelera su ritmo.
Dentro de ese 78%, el desglose es igualmente revelador. Un 61% de las empresas asegura tener "algunas dificultades" en la contratación de personal cualificado, mientras que un 17% declara afrontar "muchas dificultades". Es decir, una de cada cinco empresas tecnológicas en España está en una situación crítica para encontrar los profesionales que necesita. Estas cifras colocan al mercado español por encima de la media de Europa (74%) y del mundo (73%), lo que evidencia que el problema del talento tecnológico en España es especialmente acusado y requiere de soluciones estructurales.
Las habilidades blandas, un desafío tan grande como el técnico
El estudio de ManpowerGroup pone el foco en un aspecto que a menudo pasa desapercibido en los debates sobre la escasez de talento: el desajuste de capacidades no es solo técnico. En España, las empresas también encuentran enormes dificultades para encontrar profesionales con dominio de habilidades blandas. Estas competencias, conocidas en el ámbito anglosajón como "soft skills", son cada vez más valoradas en un entorno laboral donde los equipos son multidisciplinares, los proyectos son complejos y la capacidad de adaptación al cambio se ha convertido en un factor diferencial.
Las mayores carencias en este ámbito se concentran en:
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Profesionalidad y ética de trabajo (48%)
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Comunicación, colaboración y trabajo en equipo (45%)
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Pensamiento crítico y resolución de problemas (40%)
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Adaptabilidad y disposición para aprender (30%)
Estos datos revelan un problema de fondo en el sistema educativo y formativo español: la sobreespecialización técnica en detrimento de las competencias transversales. Muchos profesionales llegan al mercado laboral con un excelente dominio de herramientas y lenguajes de programación, pero carecen de la capacidad para comunicarse eficazmente, trabajar en equipo o resolver problemas complejos de forma colaborativa.
A nivel global, la tendencia es similar. Las habilidades blandas más escasas en el mundo son la comunicación y el trabajo en equipo (41%), la profesionalidad (37%), la adaptabilidad (34%) y el pensamiento crítico. Esto confirma que el problema no es exclusivo de España, sino que responde a una dinámica global impulsada por la aceleración tecnológica y la transformación de los modelos de trabajo.
La IA, el gran agujero negro del talento técnico
En cuanto a las competencias técnicas, el desajuste en España es especialmente pronunciado en los perfiles más avanzados y estratégicos. Las principales carencias se concentran en:
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Capacidades relacionadas con la IA y el uso de herramientas basadas en ella (34%)
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Expertos en desarrollo de modelos y aplicaciones de IA (33%)
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Habilidades de ingeniería (30%)
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Competencias tradicionales de TI y datos, excluyendo IA (30%)
Estos datos confirman que la inteligencia artificial ha desplazado a otras tecnologías como el principal foco de demanda de talento. El crecimiento exponencial de la IA en los últimos años ha generado una demanda de profesionales cualificados que el sistema formativo no ha sido capaz de satisfacer.
Las empresas apuestan por la flexibilidad antes que por el salario
En este contexto de escasez extrema, las empresas tecnológicas españolas están respondiendo con estrategias diferenciadas. La principal medida para atraer y retener talento es ofrecer mayor flexibilidad laboral (43%), muy por encima del aumento salarial (16%).
Este dato refleja la importancia que los profesionales del sector conceden a:
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Modelos de trabajo híbridos o teletrabajo
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Proyectos atractivos y estimulantes
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Conciliación laboral y personal
A estas medidas les siguen la optimización de los recursos actuales (18%) y la ampliación del pool de talento (11%). Solo un 2% de las empresas asegura que no está tomando ninguna medida al respecto.
Una oportunidad para la formación especializada
El dato del 78% de empresas tecnológicas con dificultades para cubrir vacantes no es solo un problema para el sector; es también una oportunidad clara para quienes apuesten por la formación especializada. La brecha entre la oferta y la demanda de talento cualificado en España es enorme y, lejos de cerrarse, tiende a ampliarse con la aceleración tecnológica y la adopción masiva de la inteligencia artificial.
Los perfiles más demandados —especialmente aquellos relacionados con IA, machine learning, ciberseguridad y desarrollo de software— tienen una empleabilidad prácticamente garantizada y salarios muy por encima de la media. La formación continua y la especialización se han convertido en la llave de acceso a un mercado laboral que clama por profesionales cualificados.
¿Qué pueden hacer las empresas para cerrar la brecha?
Los expertos consultados por ManpowerGroup señalan varias líneas de actuación para las empresas que buscan talento tecnológico:
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Invertir en formación interna: muchas compañías están creando sus propias academias corporativas para formar a profesionales en las habilidades que necesitan.
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Ampliar el pool de talento: mirar más allá de los perfiles tradicionales y considerar candidatos con formaciones no técnicas pero con capacidad de aprendizaje.
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Mejorar las condiciones laborales: la flexibilidad y el trabajo híbrido son factores clave para atraer talento.
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Colaborar con el sistema educativo: establecer alianzas con universidades y centros de formación para diseñar programas adaptados a las necesidades reales del mercado.
Un llamado a la acción
La crisis de talento tecnológico en España no es un problema menor ni pasajero. Es un desafío estructural que requiere una respuesta coordinada entre empresas, administraciones públicas y centros de formación. El 78% de empresas con dificultades para cubrir vacantes es un síntoma de un problema más profundo: el desajuste entre lo que el mercado demanda y lo que el sistema formativo ofrece.
Para los profesionales, el mensaje es claro: la especialización en áreas de alta demanda como IA, ciberseguridad y machine learning no es una opción, es una necesidad. La formación continua se ha convertido en el único seguro de empleabilidad en un mercado laboral que cambia a una velocidad sin precedentes.