
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha recibido este miércoles, 1 de julio de 2026, en el Palacio de la Moncloa a los máximos responsables del consorcio público-privado que impulsará la candidatura española para albergar una de las cinco gigafactorías de inteligencia artificial que la Unión Europea planea desplegar en su territorio. El encuentro, que ha servido para escenificar el peso de una alianza sin precedentes entre el sector público y el privado, ha contado con la participación del ministro para la Transformación Digital y de la Función Pública, Óscar López; el presidente de la Generalitat de Catalunya, Salvador Illa; el presidente de ACS, Florentino Pérez; el consejero delegado del Grupo Santander, Héctor Grisi; el presidente ejecutivo de Telefónica, Marc Murtra; el director ejecutivo de Multiverse Computing, Enrique Lizaso; y el responsable ejecutivo del consorcio, Francesc Fajula, exconsejero delegado de Mobile World Capital.
Un proyecto estratégico para la soberanía tecnológica de Europa
Durante la reunión, Pedro Sánchez ha subrayado que la inteligencia artificial es una de las tecnologías que transformará en mayor medida la sociedad en las próximas décadas, en campos como el laboral, la investigación, el aprendizaje y las relaciones. Por ello, ha instado a seguir trabajando para "construir y gobernar las tecnologías estratégicas, y que España contribuya, con ambición política e inversión, a que Europa pueda liderar ámbitos tecnológicos clave, recuperar competitividad y reforzar la capacidad de decidir sobre el futuro digital español y europeo".
El jefe del Ejecutivo ha trasladado el apoyo decidido del Gobierno al proyecto de gigafactoría de IA, con el fin de situar a España a la vanguardia mediante una inversión pública de 720 millones de euros a través de la Sociedad Española para la Transformación Tecnológica (SETT), aprobada por el Consejo de Ministros el pasado mes de junio con fondos Next Generation EU del Plan de Recuperación. A esta cantidad se suma una contribución voluntaria de 300 millones de euros autorizada también en junio a la Empresa Común Europea de Informática de Alto Rendimiento (EuroHPC), el organismo encargado de explotar las factorías de IA en la UE.
La estructura del consorcio: mayoría privada con peso del Estado
El consorcio, constituido recientemente bajo la denominación Gigafactoría Española de Inteligencia Artificial SL, ha blindado su sede social en el municipio de Móra la Nova (Tarragona). La estructura accionarial definitiva otorga el control efectivo de la sociedad al bloque privado, que retiene el 51% del capital. Telefónica, ACS y Banco Santander cuentan con una participación individual del 15,67% cada una, mientras que la startup vasca Multiverse Computing, especializada en computación cuántica, posee el 4% restante.
El sector público gestiona el 49% de las acciones a través de la Sociedad Española para la Transformación Tecnológica (SETT) , que ostenta el 47,99%, y de la Generalitat de Catalunya, que aporta el 1%. Fuentes gubernamentales han indicado que estos porcentajes son provisionales y se espera que varíen a medida que nuevas empresas se sumen al proyecto.
Una infraestructura de 5.000 millones para entrenar la IA soberana de Europa
Las gigafactorías de IA son la evolución de las actuales AI Factories comunitarias. Cada una aspira a concentrar hasta 100.000 chips avanzados, energía dedicada, conexión de datos de altísima capacidad y el talento necesario para entrenar grandes modelos de lenguaje. Bruselas quiere reducir la brecha con Estados Unidos y China y ha reservado financiación para un máximo de cinco proyectos en toda la UE, a través de la iniciativa InvestAI, que contempla 20.000 millones de euros.
El coste estimado de cada infraestructura ronda los 5.000 millones de euros, una cifra que el consorcio español financiará combinando fondos europeos, inversión privada y la aportación pública ya comprometida. Está previsto que el proyecto movilice una inversión de hasta 5.000 millones de euros en total. De este total, la SETT ya ha anunciado la aportación de 720 millones de euros, mientras que el resto procederá de fondos privados y, en una segunda fase, de la financiación de la Unión Europea.
Candidatura multisede: Tarragona y Madrid
El proyecto español presentará una candidatura multisede que incluye las ubicaciones de Móra la Nova (Tarragona) y San Fernando de Henares (Madrid) para alojar la infraestructura tecnológica. La sede social del consorcio ya está establecida en Móra la Nova, donde la Generalitat aportará la cesión de unos terrenos del Incasòl, ubicados en el polígono El Molló. San Fernando de Henares, por su parte, se ha posicionado como ciudad candidata para albergar una de las cuatro gigafactorías que se instalarán en países de la Unión Europea.
Más allá de las grandes cifras de inversión, se espera que el ecosistema nacional, que cuenta con exponentes como el Barcelona Supercomputing Center o el Centro de Supercomputación de Galicia, sea un argumento de peso para lograr una de estas infraestructuras.
La convocatoria europea: el momento decisivo
El proyecto español está a la espera del lanzamiento de la convocatoria de la Comisión Europea para competir por una de las grandes gigafactorías europeas de IA. Después de algunos retrasos, se espera que el organismo europeo inicie el procedimiento durante el mes de julio de 2026.
Albert Tort, secretario de Telecomunicaciones y Transformación Digital de la Generalitat, ha asegurado que "este mes de julio vamos a presentar nuestra candidatura ante la Comisión Europea con el objetivo de ser una de las cinco ganadoras". La Comisión Europea se pronunciará a finales de 2026 o inicios de 2027. En caso de que el calendario se cumpla, la expectativa es que la gigafactoría esté en funcionamiento a finales de 2028.
Una oportunidad para la formación especializada
El anuncio de la constitución del consorcio y la movilización de hasta 5.000 millones de euros en una gigafactoría de IA tienen implicaciones directas para el ecosistema de formación y empleo cualificado en España. La construcción y operación de esta infraestructura generará una demanda creciente de profesionales especializados en áreas como la inteligencia artificial, la computación de alto rendimiento, la ingeniería de datos, la arquitectura de sistemas de IA y la ciberseguridad.
El presidente Sánchez ha subrayado que el proyecto permitirá que "universidades, pymes, centros de investigación e instituciones españolas multipliquen su capacidad de investigar, innovar y reforzar la competitividad española en la carrera por la IA". Esta afirmación refuerza la idea de que el talento y la formación son factores clave para aprovechar las oportunidades que generará esta infraestructura.
Para los centros de formación, universidades y escuelas de negocio, el proyecto supone una oportunidad estratégica para diseñar programas formativos alineados con las necesidades del mercado laboral emergente. Los perfiles más demandados en los próximos años serán aquellos vinculados al entrenamiento y despliegue de modelos de IA a gran escala, la gestión de infraestructuras de cómputo avanzado y el desarrollo de aplicaciones de IA bajo estándares europeos de fiabilidad y sostenibilidad.
La gigafactoría de IA no solo será un centro de computación, sino también un polo de atracción de talento y un motor de innovación que requerirá profesionales cualificados para desarrollar todo su potencial.
