El Gobierno de España ha dado un paso decisivo en su estrategia de soberanía tecnológica con la autorización de una inversión de 719 millones de euros para el desarrollo de una gigafactoría de inteligencia artificial en España. El Consejo de Ministros aprobó esta inversión, que se canalizará a través de la Sociedad Española para la Transformación Tecnológica (SETT) , la denominada 'SEPI Digital', en el consorcio público-privado que aspira a desarrollar esta infraestructura estratégica.
El proyecto, que ha sido confirmado posteriormente por el ministro para la Transformación Digital y de la Función Pública, Óscar López, durante su intervención en el South Summit 2026, y que ha sido objeto de seguimiento por parte de medios como El Confidencial el pasado 10 de julio de 2026, se enmarca en la estrategia europea para reforzar la capacidad de cómputo y reducir la dependencia de terceros países en el ámbito de la inteligencia artificial.
Una infraestructura para la próxima generación de IA
Una gigafactoría de IA es una gran infraestructura tecnológica e industrial donde se entrenan y operan los modelos de inteligencia artificial más avanzados. Frente a los centros de datos convencionales, optimizados para tareas más comunes como servicios de nube y almacenamiento de datos, las gigafactorías son instalaciones especializadas en aportar la enorme capacidad de cálculo que necesita la nueva generación de IA.
El proyecto español concurrirá con una candidatura multisede que incluye las ubicaciones de Móra la Nova, en Tarragona, y San Fernando de Henares, en Madrid. Esta configuración busca aprovechar las sinergias entre ambas localizaciones y maximizar el impacto territorial de la inversión.
El contexto europeo: la carrera por la soberanía tecnológica
La iniciativa española se alinea con los objetivos de la Comisión Europea, que ha identificado un déficit crítico de infraestructura de cómputo a gran escala en Europa, necesario para entrenar, ajustar y desplegar la nueva generación de modelos de IA. Para abordar esta carencia, Bruselas ha lanzado la iniciativa InvestAI, que prevé movilizar 20.000 millones de euros para desplegar varias gigafactorías en el continente.
España aspira a que su proyecto sea seleccionado en esta convocatoria europea, que se espera que adjudique los fondos a entre tres y cinco plantas repartidas por el continente. El proyecto español, dotado con la inversión pública de 719 millones de euros, busca posicionar a España en la vanguardia de las infraestructuras europeas de inteligencia artificial, con un enfoque especial en sostenibilidad.
Un consorcio público-privado con peso específico
El proyecto se articula en torno a un consorcio público-privado en el que la SETT, tras la inversión de 719 millones, pasará a formar parte del accionariado de la sociedad que presentará la candidatura española. La participación del Estado en el proyecto será del 48%.
El bloque privado estará liderado por tres grandes corporaciones españolas: Banco Santander, ACS y Telefónica, que controlarán de forma conjunta el 47% del capital, con una participación individual del 15,67% cada uno. A estos se suma la tecnológica vasca Multiverse Computing, que contará con un 4% del capital, lo que elevará el bloque privado al 51%, que asumirá el control de la sociedad. La Generalitat de Cataluña contará con un 1% en una fase inicial.
Telefónica ha liderado desde el inicio el proyecto, al que se han sumado oficialmente ACS y Santander. La participación de Multiverse Computing, especializada en computación cuántica, aporta un componente tecnológico diferencial al consorcio.
Los plazos: Bruselas retrasa la convocatoria
El calendario del proyecto ha sufrido algunos ajustes. Inicialmente, se esperaba que la convocatoria del concurso se lanzara a finales de 2025, pero finalmente se ha retrasado hasta la primera quincena de julio de 2026. El ministro Óscar López explicó que estos retrasos se deben a la dificultad de las negociaciones con Bruselas, que está trabajando mano a mano con los diferentes países interesados para definir las propuestas.
La Empresa Común de Informática de Alto Rendimiento Europea (EuroHPC) , creada en 2020, a la que ya pertenece el Barcelona Supercomputing Center, lidera el despliegue de factorías IA por toda Europa. Se espera que la SETT se incorpore a EuroHPC con una aportación cercana a los 250 millones de euros.
El impacto: más innovación, más ciencia, mejores servicios públicos
El ministro Óscar López ha defendido la inversión como "una apuesta del Gobierno de España por la soberanía tecnológica, la reindustrialización y el liderazgo en IA fiable y sostenible" . En sus declaraciones, ha subrayado los beneficios que esta infraestructura reportará a distintos sectores:
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Empresas: tener acceso europeo a cómputo avanzado supone que las pymes y grandes empresas puedan innovar más rápido y competir mejor.
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Ciencia: la infraestructura permitirá a la ciencia española y europea disponer de una capacidad de cálculo que hoy es escasa y muy cara.
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Administraciones públicas: podrán desarrollar servicios públicos más avanzados y seguros.
El Ministerio subraya que contar con una gigafactoría redundaría de forma muy positiva en aquellos sectores que necesitan una gran capacidad de cálculo para desarrollar inteligencia artificial avanzada, desde startups y pymes hasta grandes empresas, universidades, centros de investigación y administraciones públicas.
Los activos existentes: Barcelona y Galicia
España no parte de cero en este ámbito. El país ya cuenta con dos AI Factories vinculadas a EuroHPC: el Barcelona Supercomputing Center (BSC) , con su superordenador MareNostrum 5, y el Centro de Supercomputación de Galicia (CESGA) , ambos con financiación del Gobierno de España. La gigafactoría de IA vendría a complementar y ampliar estas capacidades, creando un ecosistema de computación avanzada de primer nivel.
Además, el BSC ya está trabajando en la BSC AI Factory, apoyada en MareNostrum 5, y existe la fábrica 1HealthAI, impulsada por el CESGA y el CSIC para desarrollar IA fiable aplicada a salud humana, animal y ambiental.
Una oportunidad para la formación especializada
El anuncio de la inversión de 719 millones de euros en una gigafactoría de IA y su proyección como candidata a los fondos europeos de InvestAI tienen implicaciones directas para el ecosistema de formación y empleo cualificado en España. La construcción y operación de esta infraestructura generará una demanda creciente de profesionales especializados en áreas como la inteligencia artificial, la computación de alto rendimiento, la ingeniería de datos, la arquitectura de sistemas de IA y la ciberseguridad.
Para los centros de formación, universidades y escuelas de negocio, el proyecto supone una oportunidad estratégica para diseñar programas formativos alineados con las necesidades del mercado laboral emergente. Los perfiles más demandados en los próximos años serán aquellos vinculados al entrenamiento y despliegue de modelos de IA a gran escala, la gestión de infraestructuras de cómputo avanzado y el desarrollo de aplicaciones de IA bajo estándares europeos de fiabilidad y sostenibilidad.
El ministro López ha subrayado que "tener acceso europeo a cómputo avanzado supone que nuestras pymes y grandes empresas puedan innovar más rápido y competir mejor". Esta afirmación refuerza la idea de que el talento y la formación son factores clave para aprovechar las oportunidades que generará esta infraestructura. La gigafactoría de IA no solo será un centro de computación, sino también un polo de atracción de talento y un motor de innovación que requerirá profesionales cualificados para desarrollar todo su potencial.
La formación especializada en inteligencia artificial, computación de alto rendimiento y tecnologías deep tech se convierte, así, en un activo estratégico para quienes quieran formar parte de la próxima generación de innovadores y líderes tecnológicos en España y en Europa.
